lunes

¡COMPLETAN FAENA: YAQUIS SON CAMPEONES!

*- PADILLA, NUEVAMENTE HÉROE EMOCIONES A MORIR EN EL CAMPO AL FINALIZAR EL PARTIDO

POR JOSE LUIS CHAIREZ VALENZUELA
MAZATLAN- la diferencia fue el batazo oportuno en el momento más oportuno. Juego sensacional, digno de una serie final y que tuvo como resultado que la Liga Mexicana del Pacífico ya tiene al campeón de la temporada de su Cincuenta Aniversario. Los Yaquis de Ciudad Obregón obtuvieron su cuarto cetro invernal al vencer 1 por 0 a los Venados de Mazatlán.
Gran triunfo el de los Yaquis que así, terminaron venciendo en cinco juegos a la escuadra porteña, que hoy cayó aún y la gran labor monticular de su abridor, Pablo Ortega.
Ahora, la flamante escuadra monarca queda lista para a partir del próximo 2 de Febrero, representar al béisbol invernal mexicano en la Serie del Caribe que se estará efectuando en República Dominicana.
Para un gran choque, un desenlace tejido en la sola explosión de un sexto rollo que resultó definitivo pero también, con momento de drama en la parte baja de la novena.
Una sexta tanda para recordar cuando Pablo Ortega llegó lanzando pelota de apenas dos hits, dominante y sin mostrar fisuras en su pitcheo. Un descuido, uno solo, le costó el resultado.
Abrió dominando a Agustín Murillo con elevado al derecho. Se presentó Alfredo Amézaga y sacó línea silbante al callejón right-center, batazo bien colocado que permitió al ligamayorista llegar a salvo hasta la antesala, el primer corredor en el encuentro en llegar tan lejos.
Y nuevamente Padilla como el hombre del destino, en situación de apropiarse del traje de héroe. Primer lanzamiento de Ortega y un batazo idéntico al de la noche anterior, rola fuerte entre short y segunda para el hit que no solamente provocó el resultado sino cinceló un campeonato.
El ganador del histórico encuentro vino a ser Andrés Meza, el novato que supo navegar por aguas turbulentas, con ayuda de su defensiva y metiendo el brazo a la hora decisiva.
El campeón de efectividad durante el rol regular lanzó seis tandas completas en las cuales aceptó seis imparables, regaló par de pasaportes y ponchó a cinco enemigos.
Meza batalló apenas comenzando el encuentro cuando permitió par de imparables y regaló un pasaporte, pero pudo salir ileso gracias a un dobleplay y ponche a Derrick White para el tercer out.
En la tercera, hubo nueva amenaza de los Venados al colocar dos corredores en base con un out, gracias a sencillo de Freddy Sandoval y base para Juan Melo, pero el abridor visitante evadió el problema dominando a Roberto Saucedo con rola al short.
Por su parte, Ortega tuvo un sensacional inicio al retirar en orden a sus primeros once enemigos, racha que le cortó Carlos Rivera en la cuarta al conectarle rola de hit entre short y segunda.
Ya con los Yaquis en ventaja, en ese mismo sexto episodio los Venados atacaron con imparable de Melo pero Meza dominó primero a Saucedo con rola para dobleplay. White atizó imparable al izquierdo y nuevamente pudo salir avante el lanzador visitante al ponchar a Miguel Ojeda para el tercer out.
Isauro Pineda sacó dos tercios de la séptima, Adrián Ramirez se hizo cargo de dos tercios más y apareció Hugo Castellanos para sacar los dos últimos outs de la octava, preparando así la aparición de Joakim Soria en la novena.
El estelar del taponeo cerró el encuentro dominando a White con rola a segunda pero Miguel Ojeda le dio hit al izquierdo, colocando lo que sería el último momento tenso de la campaña.
El siguiente escollo fue Héber Gómez y el paracorto porteño prendió los focos rojos al disparar imparable corto al derecho, colocando en segunda la potencial carrera del empate.
Edgar González apareció para resolver el dilema: o héroe o villano. Soria lo puso rápido en dos strikes y al tercer envío, mortal slider: ¡ponche, dos outs!
Le tocó a Freddy Sandoval encarar el posible último turno al bat. La cuenta llegó al 2 y 2: cambio de velocidad, abanica Sandoval, ¡ponche, out 27 y campeonato para los Yaquis!
Ortega sufrió una desalentadora derrota, su cuarta en la postemporada, aún y haber tejido gran labor de siete entradas y dos tercios en las cuales solamente le conectaron seis hits, no regaló una sola base y ponchó a siete.
Gabe DeHoyos fue llamado para trabajar desde la octava sin mayor novedad, en una causa que al final fue adversa para su equipo.
Al caer el out 27, festejo en grande de los visitantes en el vestidor visitante. La espera valió la pena: llegó el cuarto campeonato.

JUBILO, GRITOS Y VIVAS DEL PECHO DE LOS CAMPEONES

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