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Pastoral Penitenciaria Apoya al Hombre Caído: Fray Mario Zúñiga

*.-SE REUNE EL ENCARGADO DE ESA PASTORAL EN LA DIÓCESIS DE CIUDAD OBREGÓN CON LAS PP DE NAVOJOA Y HUATABAMPO PASTORAL PENITENCIARIA DE NAVOJOA


POR MARTÍN ROBERTO VEGA ENCINAS
NAVOJOA
.-La Pastoral Penitenciaria Católica no es el Curso de Promoción Humana, ni el Curso para Jóvenes, es en primer lugar conjuntar los conocimientos individuales acerca de este apostolado, con los demás, incrementarlos por medio del estudio y la vivencia de la visita a los CERESOS.
Afirmó lo anterior Fray Mario Zúñiga Rojas en una reunión extraordinaria de tres horas y media que sostuvo con integrantes de las pastorales penitenciarias de Huatabampo y Navojoa, cuyo evento se llevó a cabo en el Salón “San Pedro” del Sagrado Corazón de Jesús.
En la reunión donde se analizaron las directrices para los Agentes de Pastoral Penitenciaria, el Asesor Responsable de esa Pastoral en la Diócesis de Ciudad Obregón los conminó a profundizar en los conocimientos respecto al penal, en los renglones Psicológicos, Doctrinal y Moral, para así estar en condiciones de tratar, enseñar y educar adecuadamente a los internos, en su calidad de campo principal de las actividades de pastoral.
Zúñiga Rojas apuntó que la Pastoral Penitenciaria es La Acción Evangelizadora que impulsa dentro de la Iglesia Diocesana el Obispo Juan Manuel Mancilla Sánchez.
“Es la acción evangelizadora que se dirige a toda persona que se encuentre bajo custodia de la autoridad, en cualquiera de las etapas del proceso, desde la detención y hasta la integración a la sociedad”, subrayó.
El líder religioso católico entre otras cosas resaltó que la Iglesia en los centros de reclusión, es la respuesta más justa a las esperanzas que tantos internos tienen cifradas en la labor evangélica, misionera y apostólica de la Iglesia en medio de los marginados que viven la dura realidad de la cárcel.
“En esta cruzada, dijo, el interno considera esta presencia como algo insustituible para lograr una auténtica rehabilitación humana e integración social que aunada a las acciones que pone en marcha el Sistema Estatal Penitenciario llevará a la verdadera readaptación del mismo”.
Para finalizar Zúñiga Rojas mencionó que el apostolado con presos no puede entenderse sin entrega y amor, apuntando que “Quien no vibre ante la necesidad ajena, debe hacerse una radiografía espiritual en su corazón, el cual tal vez no palpite con generosidad”.
“Este apostolado es una ayuda al hombre caído; es ante todo, un servicio de amor y de caridad que inicia cuando aparecen las dificultades para amar y ayudar, cuya caridad es comprensiva y comprometida, es hacer presente algo del cielo en la tierra a través de las cosas humanas, porque hacen presente algo de Dios en la vida de los hombres”, concluyó.

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